viernes, 12 de agosto de 2011

Por si mañana no estoy

No es mi intención que esto suene a despedida, es más, pretendo aguantar al pie del cañón el tiempo que haga falta, pero, si hay algo que quiero que quede claro es mi intención de hacer cumplir mis deseos antes de que sea tarde. Puede ser que la gente piense que no me entero bien de mi alrededor, pobres ingenuos, no tienen ni la más mínima idea de lo que yo sé. También sé que me juzgan por mi forma de ser, que soy un irresponsable y que no soy capaz de aguantar ni una semana con alguien en la cabeza, otra vez se equivocan. Pero también conozco a los que siempre están detrás de mí para evitar que tropiece, a ellos doy las gracias por ser así. Por todas estar razones me gustaría aclarar mis intenciones y mis deseos, solamente por si mañana no estoy.

Me gustaría comenzar por el mal sabor de boca que me he llevado en unas cuantas ocasiones. Por ejemplo, aquéllos que te critican por no estar con alguien con quien supuestamente compartías tantas cosas, que no me queje si veo mi alrededor vacío de cariño. Prefiero ver mi alrededor vacío, que lleno de gente vacía, aunque no sé si alguien de vuestro nivel pueda comprender estas últimas palabras. No sé por qué me andan aconsejando cuando su amargura les ciega tanto el camino que son incapaces de ser felices sin compañía, en su más íntima soledad. Dejadme deciros, "amigos", que soy infinitamente feliz cuando escribo, y que vuestras dañinas palabras no conseguirán hacerme un ápice de daño. También está quien te trata de dar un consejo para que dejes de hacer lo que realmente te gusta porque para él, no lo haces. Permíteme decir que aún espero tu respuesta, querido conocido, y que mientras no la obtenga, me veré y me sabré superior a ti. Por último, en estos sinsabores que son producidos por el odio humano, me queda mencionar a una gran compañera que tuve durante casi dos años, y a la que por culpa de orgullo y de interés perdí. No voy a ser yo el que se arrastre otra vez a tu vera, decidiste darme una lección de madurez borrándome de tu perfil de amigos, allá tú con tus consecuencias.

Pero ahora, ahora toca hablar de lo realmente bueno, de lo realmente dulce, de esas personas a las que quiero dejar un mensaje, por si mañana no estoy. Quiero dejar por escrito, que desearía dar una educación a mis hijos como la que recibí de parte de mis padres, de mi hermana, y de esas dos mujeres chilenas tan grandes que las veo como segundas madres. Primordialmente, a ellos doy las gracias, porque gracias a sus consejos y educación he conocido a gente maravillosa, y he ido por el camino correcto, aunque aún quede recorrido. Nada de esto sería igual sin personas como Pablo, al que ya casi veo como un hermano, incluso sin el casi. Decir lo mismo de Alfonso y Sancho, que sé que aunque a veces haya piques, siempre van a estar ahí. Luego mis chicas, Carmen y Sandra en especial, ellas hacen de la vida un territorio apetecible. Luego está mi gran compañero de batallas, David, con el que espero que tengamos infinitos días de compañerismo y de cordialidad, eres una gran persona y sé que al final de todo, harás lo que deseas, tienes ambición, y eso es lo que cuenta y lo que te ayuda a ir con impulso hacia tu idílica meta. Pero ahora, ahora me gustaría hacer un apartado especial hacia ella, aunque no lo sepa. Sé que no tienes mucha idea de lo que siento por ti, pero sé que si mañana no estoy, te voy a dejar mi sentimiento escrito donde sea, con tal pasión que quede grabado en los márgenes del tiempo. Y ante las miles de dudas que pueda cosechar mi enamoramiento, dejadme decir, como leí el otro día, que lo que sé de mí es más importante que lo que otros piensen. Así es, sé que si en este mismo instante acudes a mi lado, acabaremos con el miedo, nos burlaremos del dolor y sé que dentro de una semana, de otra, y de otra, estarás en mi cabeza, sé que nuestro amor será eterno, ya que el amor es eterno mientras dura. Por eso, dejadme decir amigos que no es malo "encapricharse" como lo hago yo, lo que es de verdad perjudicial es odiar el amor. Por eso, si mañana no estoy, quiero que tú, mi compañera de batallas oníricas, te atrevas a dar esta noche un "salto al vacío", y lo digo entre comillas porque mi siguiente obra va a titular así, y va a ir dirigida a ti. Por eso quiero que sepas que no es malo el tiempo perdido, es malo si lo vemos pasar y no hacemos nada para impedirlo.

En definitiva, por estas razones, dejo hoy mis deseos y mis más hondos sentimientos, por si mañana no estoy, pero sé que mañana estaré, ya que nos espera un gran viaje hacia un paraíso, y por eso os doy las gracias, formáis parte de mí y de mi obra.

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